HISTORIA DE LA ASOCIACIÓN

TEXTOS ESCRITOS CON MOTIVO DE LA EDICION DEL LIBRO " CICLO DE CONFERENCIAS.INSTITUTO LUIS VIVES DE VALENCIA"


La Asociación de Antiguos Alumnos del Instituto de Bachillerato Luis Vives de Valencia fue fundada en agosto de 1942 por el Profesor José Feo Cremades, a lumno y catedrático que fue del Instituto que se inauguró en 1845 con el nombre de "Provincial de Segunda Ensenanza general y técnico" y desde los años 30 del siglo XX "Instituto Nacional de Ensenanza Media Luis Vives"

La antigüedad y cantidad de promociones que pasaron por sus aulas (157 desde 1846 hasta 2003) y adquirieron el titulo de Bachiller, con muchos profesores y alumnos que han sido muy ilustres, requería la constitución de una Asociación que cumpliendo unos fines sociales, como es la renovación de las relaciones entre los antiguos alumnos, y de éstos con su profesorado anterior y actual, estrechase los lazos de unión entre los mismos y contribuyese al engrandecimiento del Centro, como así se ha realizado desde su iniciación.

Con el fin de desarrollar estos fines, hace cuatro años se propuso la Junta Directiva realizar un ciclo de conferencias en el Salón de Actos a cargo de profesores y exalumnos del Instituto, que tuvo rapida aceptación y resonancia constituyendo actualmente un foro cultural importante donde se debaten temas preferentemente valencianos, sobre aspectos sociológicos, éticos, ecológicos, históricos, artíticos, jurídicos, médicos, humanísticos, etc... por destacadas personalidades en la materia, con lo que se ha contribuído a aumentar el censo asociativo y la confraternidad de los antiguos alumnos.

Ante el interes de la temática y de su variabilidad, se propuso la publicación de un Libro que recogiese sus textos. Así nace esta obra, gracias a la generosidad y altruismo de sus autores, al claustro de profesores que se inicia con el profesor Octavi Monsonís y a Bancaja, que ha financiado la cuidadosa edición. A todos, incluyendo a los constantes asistentes y al funcionariado, nuestra gratitud, asi como a la apiñada Junta Directiva.

Tambien quiero hacer constatar la satisfacción de la Asociación por haber intervenido en la Restauración de la joya arquitectónica y Bien Cultural "Capilla de San Pablo", con sede en el interior del Centro, con el reconocimiento del que fue Conseller de Cultura, Don Manuel Tarancón, por su alta sensibilidad, recientemente fallecido.

José Zaragosí Moliner

Presidente de Honor de la A.A.A. del I.L.V.


"Sembradores en tierra fértil" fueron aquellos que durante mas de ciento cincuenta años de vidadel Instituto de Segunda Ensenanza Luis Vives, impartieron su docen-cia a muchos millares de alumnos en Valencia.

La Asociacion de Antiguos Alumnos del Instituto, que ha ido manteniendo el fuego sagrado en sus 61 anos de vida entre profesores y alumnos, con un vinculo reciproco de muy cordial relacion, ha llegado a dar un paso importantfsimo en su renacida actividad.

Si durante mi mandato como Presidente de la Asociacion, cooperamos para la bri-llante celebracion del 150 Aniversario de la creacion del Instituto, asumiendo una importante parte de los actos conmemorativos, que se dieron como fruto la publica-cion del libra "Institut de Batxillerat Luis Vives de Valencia. 150 Anys d'Historia d'Ensenyament Public" en enero de 1997, con el generoso patrocinio de la Fundacion Bancaja, ahora nos hallamos ante un panorama nuevo en la creacion intelectual y for-mativa, surgida vigorosamente entre los muros de las antiguas y renovadas aulas.

Se trata de la iniciativa impulsada por mi sucesor en la Presidencia de la Asociacion, el Doctor D. Jose Zaragosi Moliner, para desarrollar ciclos de conferencias divulgativas, impartidas por personalidades desatacadas en las mas variadas discipli-nas, que ostentan el tftulo de honor de ser exalumnos o profesores, antiguos o actua-les, de nuestro Instituto. las conferencias, que se imparten en el Salon de Actos del Instituto, se iniciaron el 9 de febrero de 1999 y al finalizar el cicio del ano 2003 se han llevado acabo veinte y este libra recoge 19. Su contenido y la proyeccion creciente que alcanzaron, merecen la gra-titud de quienes en su dia disfrutaron de ellas y ahora, por el tradicional mecenazgo de la Fundacion BANCAJA, pueden sosegadamente enriquecerse de su contenido.

José Joaquín Viñals Guimera

Presidente de Honor de la A.A.A. del I.L.V.


Si siempre es un honor prologar un libro, este honor deviene grato si esta editado, escrito y dirigido por y para aquellos que, de alguna forma, han bebido de las fuentes del Instituto Luis Vives, y por ello, este libra es, o al menos deberfa ser, un motivo para recordar todo aquello que hemos aprendido durante cuatro anos de char777las y confe-rencias y un empuje para reavivar los lazos que se han forjado a la sombra de la obra de Luis Vives.

Un libro editado por una Asociacion de antiguos alumnos debe ser, pues, algo mas que esos papeles que se ojean con avidez en un primer momenta y que luego pasan a engrosar el numero de papeles archivados o, a lo sumo, a dormir en un anaquel olvi-dado de nuestra librerfa.Comonace de la vida de una Asociacion, debe ser motivo de vida y un acicate para seguir manteniendo y renovando nuestros compromises.

Tal vez pueda parecer, cada uno de los ensayos, de ambito recortado, que acota en demasia parcelas restringidas del saber. Una conferencia, un ensayo, cualquier estu-dio sobre un aspecto de lo inteligible e investigable equivale a interpretar los signos de la vida y de lo real, a descifrar las piedras de Rosetta de una realidad que nos apare-ce arcana y caotica, y a la que se acomete ora con lenguaje y metodologfa medicas, ora juridicas, ora historicas, polfticas o filosoficas, para intentar reducirla a un orden desde ese caos primigenio.

"La mayor felicidad del hombre de pensamiento es haber estudiado lo estudiable y venerar serenamente lo que no puede someterse a investigacion". Esta sentencia de un ya maduro Goethe contiene una distincion, -entre lo investigable y lo ininvestiga-ble-, y una profesion de modestia que descansa en esto precisamente, en reconocer que no se puede llegar hasta las ultimas causas de las cosas; el saber es tendencial y esta parece ser la concepcion subyacente en las distintas y, por otra parte, diversas conferencias aqui publicadas, pues enmarcan muchas de las ramas del saber. Como el flechero Apolo, con su aljaba al costado, La Asociacion de Antiguos Alumnos del Instituto Luis Vives, conferencia tras conferencia ha ido disparando, como buen arque-ro, hacia variables blancos, que en su conjunto denotan, aim mas, esa idea subyacente de la universalidad.

Pero como decfa el clasico: Habent sua fata libelli. Tambien los libros tienen sus hados.Comolos antiguos Amadises, Belisarios o Quijotes de la Andante Caballeria, la vida necesita espuelas: los arquetipos ideales son las espuelas de nuestra vida, ges-tos o personas mas o menos remotos o proximos que disenan y definen rutas o crean direcciones. Tal la edicion y publicacion de un libra, pues este no hubiera visto la luz sin el apoyo decidido de un eximio exalumno, ilustre patricio de Valencia D. Jose Zaragosf, hasta ha poco presidente de la Asociacion de Antiguos Alumnos, cuyo empeno y buen hacer, con el apoyo inestimable de la Junta, produjo aquellas confe-rencias y esta recopilacion y a quien le cumple, referido a su presidencia, aquello de:Consumatur in brevi, explevit opera multa. Se consumo en breve tiempo, pero realizo abundantes obras.

Solo me resta recordar a D. Manuel Tarancon, Conseller de Educacion que nos con-siguio la rehabilitacion de la Capilla, cuyo reciente fallecimiento fue hondamente senti-do por todos y agradecer a todos los lectores que hasta aqui han llegado su benevo-lente muestra de paciencia y atencion y desearles que disfruten con su lectura.

Francisco Jose Llacer Bueno

Director del Instituto Luis Vives


En la memoria de cada persona hay siempre un espacio, dotado de un sentido muy especial, en el que se mantenien con particular viveza los recuerdos de los lugares en que estudio. Tambien en la memoria de las ciudades ha de existir un espacio seme-jante, reservado a las instituciones en las que se han educado miles y miles de perso-nas.

En la historia de Valencia, de buena parte de la Comunidad Valenciana, el Instituo luis Vives destaca por una labor formativa desarrollada a lo largo de muchos afios. Por su claustro, como profesores, y por sus aulas, como alumnos, han pasado figuras importantes de nuestra sociedad, junto a muchas otras, menos conocidas, pero que igualmente deben, al que durante largo tiempo fue en Valencia el unico instituto de segunda ensenanza masculino, mucho de lo que han llegado a ser en sus vidas.

Al patrocinar esta obra que el lector tiene en sus manos, queremos desde Bancaja subrayar el reconocimiento que merece una institucion docente de tanta relevancia. Porque, para nuestra identidad, prestar el maximo apoyo a los organismos dedicados a la educacion constituye la mejor manera de invertir en el futuro y este es nuestro gran compromiso.

A través de las conferencias recogidas en este volumen pueden comprobarse, aun-que solo sea de manera parcial, los excelentes resultados obtenidos en la formacion de algunas de las muchas promociones que se han sucedido en el Instituto Luis Vives de Valencia.

Una seleccion de antiguos alumnos, entre los cuales no faltan personalidades muy ligadas a Bancaja, ofrecen aquf, como homenaje a un lugar al que deben sin duda la base de sus conocimientos, recuerdos entranables y tambien una muestra de sus res-pectivas especialidades profesionales. Todo ello debe ser conocido por un publico extenso, y por eso Bancaja patrocina la edicion de este libra, ya que ese homenaje ha de ser el de todos.

Jose Luis Olivas

Presidente de Bancaja


HISTORIA DEL INSTITUTO "LUIS VIVES"

Recién establecida la Compañía de Jesús, San Ignacio de Loyola a instancias de don Juan Jerónimo Domenech, canónigo de Valencia, autorizó la construcción de un Colegio de Jesuitas, el primero en España. la fundación de éste se realizó en 1562 año que el santo ordenó al padre Araoz la compra de unas casas que con el huerto y otras dependencias donadas por el convento de Santa María Magdalena formaron el solar del edificio; económicamente ayudaron el Arzobispo Santo Tomás de Villanueva y doña Bárbara Pérez de San Vicente, cuyos restos mortales descansan bajo la puerta principal de la Iglesia de la Compañía.

La fundación se intituló Colegio de San Pablo Apóstol y con el tiempo se le añadió un Seminario para nobles cuyos colegiales residían permanentemente en él según datos de Orellana. De todo ello hoy subsiste el claustro o patio de colegio, de arcos de medio punto sobre columnas toscanas, decorado Arturo Mélida (1847-1902) con adornos cerámicos de gran belleza en el zócalo y las cornisas superiores con guirnaldas que entroncan con escudos de la ciudad colocados en las enjutas. Dicho patio fue reproducido por Sorolla como uno de los cincones artísticos de Valencia en su acuadro "El patio del Instituto". A la planta antigua se le han añadido otras dos, de traza actual, aunque adaptadas al conjunto arquitectónico antiguo. La iglesia, recientemente estudiada junto con la historia del colegio por Dalmases y Borrás en los congresos de la Corona de Aragón, es de planta rectangular de 26 metros de longitud por 10 de anchura y 15 de altura total -8'27 hasta la cornisa-. Tiene seis capillas entre los contrafuertes. La primera de la derecha, situándose en el testero es la de la Comunión de planta igualmente rectangular de 13'75 metros de longitud por 5'70 de anchura y 8 de altura, cubierta con bóveda vaída de arcos entallados de estilo barroco, así como los marcos de las pinturas de sus paramentos.

La nave es de orden compuesto y cubierta con bóveda de cañón con arcos resaltados y lunetos donde hay ventanas de forma rectangular, todo ello ornamentado con decoración barroca. A los pies de la nave el coro alto, actualmente en obras de consolidación y restauración, se extiende sobre el vestíbulo o corredor que da acceso a aquella. La capilla tiene dos puertas una de ellas recayente a la calle de San Pablo de estilo neoclásico y la otra al fondo del patio que comunica con el campo de deportes, es de estilo barroco con un medallón en la parte superior con el busto de San Pablo en relieve. Otras dos puertas practicas posteriormente comunican con el vestíbulo del colegio y el claustro, respectivamente.

El altar mayor, de madera dorada y atribuido por Orellana a Tomás Artigues, consta de dos cuerpos de orden compuesto con columnas estriadas que tienen el tercio inferior con molduras platerescas. En el nicho del centro del primer cuerpo conserva la imagen de San Pablo, en el remate más alto un lienzo enmarco ovalado que representa a la Inmaculada Concepción posiblemente de la escuela de Juan de Juanes. A ambos lados del nicho dos lienzos representando, el de la derecha, a Santa Catalina Virgen y Mártir, y el de la izquierda, a Santa María Magdalena penitente. Bajo el nicho de san Pablo una imagen pintada del Salvador. El retablo queda limitado por las estatuas de San Ignacio de Loyola a la derecha y San Francisco Javier a la izquierda. A ambos lados del altar mayor hay dos pequeños altares o credencias, el de la derecha, de madera tallada, con un lienzo representando a San Juan Nepomucemo, uno de los patronos de la Compañía, efigiado de rodillas con sobrepelliz blanco, y a sus pies un ángel llevando un crucifijo y una palma de martirio. Esta obra carece de firma pero a juzgar por una inscripción del marco debió de realizarse en Roma antes de mayor de 1724. El altar de la izquierda, del mismo tamaño y estilo que el anterior, contiene un lienzo que representa una Piedad. El primer altar de la derecha situándose a los pies de la iglesia, dorado con columnas salomónicas, contiene un lienzo representando a la Inmaculada Concepción coronada por la Trinidad. Parece ser una copia de la Inmaculada de la Compañía, y está coronado por un pequeño lienzo representando a San Joaquín con la Virgen niña. A continuación, y al lado del púlpito, el altar de Cristo Crucificado y a sus pies las esculturas de la Virgen y San Juan. El primer retablo a la izquierda, restaurado, es semejante al anterior y está actualmente dedicado al Sagrado Corazón de Jesús y a la Dormición de la Virgen; originariamente contenía un lienzo representando a San Ignacio ante la visión de Cristo con la Cruz a cuestas, actualmente conservado en una sala del primer piso del Instituto. El segundo altar a la izquierda, dedicado a San Francisco de Borja, es de madera tallada con columnas salomónicas doradas. Como remate un pequeño lienzo representando a San José y el Niño. Unos pequeños lienzos en el pedestal representan escenas de la vida de San Francisco y crucifisiones de santos mártires jesuitas. La capilla de la Comunión tiene un altar mayor de madera tallada y dorada y contiene una pequeña imagen policromada de la Purísima excesivamente pequeña para el marco donde está situada, lo que hace pensar que este altar tendría anteriormente otra advocación, posiblemente el que recoge un inventario del año 1711 conservado en el Archivo General del Reino, describiéndolo como dedicado a los Santos Estanislao de Kostka y Luis Gonzaga, lienzos que, recortados y enmarcados en medallones ovalados, están situados a ambos lados del citado altar. Esta capilla tiene además un interesante zócalo de azulejos de 1'70 metros, del siglo XVIII con decoración de frutas alternando con flores enmarcando plafones con alegorías eucarísticas. Es un reducido espacio el zócalo es de 1'30 centímetros y parece más antiguo, de colores azul y amarillo y anagramas de JHS.

Por último es de destacar en la nave de la capilla, la existencia de una gran losa de piedra con un cráneo y un par de huesos cruzados, situada sobre el pavimento y que da acceso a la cripta donde se realizaban los enterramientos de los religiosos de la Compañía que residían en el Colegio de San Pablo. Del edificio destacan, asimismo, las dos monumentales escalinatas. La de la crujía este cúbrese por cúpula ochavada cuyas pechinas ostentase el escudo de los Ferrer, pues un miembro de esta familia, don Luis Ferrer, gobernador y virrey de Valencia, fue quien adquirió al hospital de beguines los terrenos necesarios para edificar el colegio de san Pablo. El intradós de esta cúpula decorase con interesantes esgrafiados seiscentistas. La cúpula de la escalera del ángulo NW, también restaurada, eleva su gálibo, recubierto también de tejería vidriada azul, gracias a la esbeltez de su tambor, abierto en sus ocho caras por otros tantos ventanales decorados con molduras a base de follajes y mascarones, decoración que se repite en el rosetón y florones de la cúpula. Circunda la base de esta cúpula, a modo de friso, una inscripción donde se lee . Las pechinas de esta cúpula contienen en relieve, anagramas propios de la Compañía de Jesús. En la sala de profesores figuran varias pinturas de interés. Así una tabla de la Dormición de la Virgen, de taller joanesco, en cuya predela se representa la Adoración de los Pastores entre los dos santos Vicentes; serie de tres óleos de mediados del siglo XVII representando los Desposorios de la Virgen, la Visitación y la Circuncisión del Niño; de la misma época es un retrato anónimo de San Francisco de Borja y un lienzo del Salvador.

En el despacho del director se conserva un retrato de Carlos III, copia de Mengs, y una pintura de arte popular del siglo XVIII representando a San Francisco Javier como evangelizador del Japón y en una antesala, "gran pintura al fresco alegórica, de discípulo de Vicente López" (Tormo) en el techo. Las obras de restauración y remodelación del Instituto Nacional "Luis Vives", dirigidas por los arquitectos Colomina Barberá y Hoyos Viejobueno, finalizaron en mayo de 1978. Fue declarada, la iglesia, Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1 de abril de 1983.

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PRESIDENTES EFECTIVOS DE LA ASOCIACION DESDE SU CREACION